sábado, 31 de octubre de 2009

Pánico

Estoy al borde del ataque de pánico, tengo ganas de abandonar, pero, por suerte o por desgracia, aún tengo que esperar. Las emociones cambiarán de aquí al próximo fin de semana, no sé si las decisiones cambiarán también...

miércoles, 28 de octubre de 2009

sábado, 24 de octubre de 2009

Flaquezas en el caos

Flaquezas, sí, tan pronto. Quizás precisamente por eso, por hacer poco que estoy aquí. Simplemente, a veces me paso tiempo aquí, sin mucho que hacer, delante del ordenador, sin conocer a nadie, sabiendo que mi gente está lejos, y me aterra pensar que me quedan 9 meses por delante.

En fin, supongo que eso se pasa una vez uno va conociendo gente y se hace un pequeño cojincito para no caer en las frías tierras extranjeras y estallarse. Sea como sea, mi gente, se echa de menos su voz y el verlos, saber que están a un movimiento de mano.

Dicen que no se valora lo que se tiene hasta que se pierde. No es que yo no lo valore, pero cierto es que en la ausencia del hogar (y todo lo que éste contiene), el valor que tienen las cosas dejadas atrás se hace más impresionante.

Citando la preciosa y emotiva retórica del gran Miguel Hernández, "los requiero".

¿Fiesta sin previo aviso?

WTF?

¿Cómo es esto? Me voy a dormir y una hora después me despierta la música altísima y un montón de gente hablando de whisky con coca cola en la cocina. No es que sea la persona menos fiestera del mundo, pero que me despierte una fiesta sin previo aviso no me hace mucha gracia, que digamos.

Sabía que había una fiesta cerca de aquí, pero "cerca" no es lo mismo que "en mi cocina". Por suerte, el sueño me permitió dormirme de nuevo. Algo difícilmente, pero pude. Lo gracioso, además, es que la fiesta era a ratos. En una de estas, la música y las voces se acaban. Pienso que es entre canción o canción, o algo, pero no, parece que se ha acabado la fiesta. Total, que me duermo, pero de pronto vuelve a despertarme la misma combinación de música y voces. WTF?

En fin. Como colofón, salgo hoy al pasillo y la cocina está toda tirada, con botellas, vasos y platos sucios, y un vaso a modo de cenicero.

Será que yo soy muy fisno, pero no es mi idea de fiesta, la verdad. ¿Esto es vida Erasmus?

Bah... en fin... será que estoy de mal humor...

viernes, 23 de octubre de 2009

Un pequeño arcoiris alegra el día

Me vine a Alemania pensando que venía a un lugar donde todo homosexual, bisexual o transexual estaría hundido en las nevadas profundidades de su Narnia personal, tan dentro del armario que ya no huele ni a naftalina, ni las polillas saben dónde encontrarlos.

La verdad es que me daba pena, no porque yo sea un revolucionario, ni un activista, ni mucho menos; sino porque la represión es algo más triste que otra cosa. Más que rabia, me da pena que la gente tenga miedo de decir: "Oye, así soy yo.", porque el peso de la sociedad es demasiado grande. Y no, no los llamaré cobardes, porque bien pueden decirme muchos, y con razón, que más vale un cobarde vivo que un valiente muerto. Pero lo peor es que esos que saben esconderse, acaban perdiéndose cosas muy bonitas, que es lo triste del asunto.

Pero hoy caminando me he encontrado con una pareja de dos chicos. A uno ya lo había visto, y no mentiré, le había echado el ojo. Sólo uno, porque es emo (XD). Pero el caso es que me arrancaron una sonrisa, me hicieron feliz, por alguna razón. Quizás es que tenía una imagen demasiado férrea de la cosa, y quizás no lo sea, y además me alegro de que haya quien decida, si la situación aquí es tan incómoda como tengo entendido, salir a la calle sin paraguas, a que les llueva encima. Porque aunque no satanice a los "cobardes", sí que felicito a los valientes.

Pos eso ^^

miércoles, 21 de octubre de 2009

El país de las matrículas chachis

Sin duda, Alemania es el país de las matrículas curiosas. Como verán en la foto, las letras de dos códigos distintos están casi al lado, con lo cual hay aún mayor libertad para formar palabras a primera vista.
La de SEXY sin duda es la mejor, pero he visto otras como OHMM u OHYE. Molan, ¿o no?

Aunque la palma se la lleva el rótulo de una furgoneta de una empresa de ni me acuerdo qué era. No sé si eran carpinteros metálicos o qué. El caso es que el dueño de la empresa no tuvo mejor idea que presentarse en el rótulo, quizás por eso del marketing, como A. Lien.

Definitivamente, Germany is different!

jueves, 15 de octubre de 2009

Bici 2 - P.A.

¡Progreso adecuadamente!

Los peatones me siguen poniendo de los nervios, con su pasividad y su poco civismo, pero en fin, tampoco estoy yo para reivindicar nada, que soy novato.

En fin, a ver si en Germania perfecciono y me convierto en Induráin, y encima me quedo tiposo.

Yay for me!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Alivio de luto

Negativo. Pocas veces un "negativo" hace feliz a la gente. Hoy, a mí, sí que me alivia el luto.

martes, 13 de octubre de 2009

Babel

Y de pronto... pum.

¡Bici!

Pues sí, me he propuesto aprender a ir en bici. ¿Qué es esto de tener 20 años y no saber ir en bici? Además, si voy a ir a Alemania, lo de la bici es un must, porque allí mucha gente la usa, y todo el mundo es muy ecologista y todo eso. Además, así me obligaré a hacer ejercicio a lo tonto, y con algo de dieta, perderé el suficiente peso para dejar de estar etiquetado por la OMS como obeso, lo cual no mola, precisamente.

En fin, pues hoy me planté yo en el parque a coger las bicicletas gratuitas que el ayuntamiento da en préstamo. Me dio igual que la gente me mirara o se riera de mí, de alguna manera hay que aprender, ¿no? Así que me cogí una explanadita grande y me puse a hacer el pato un rato. Poco a poco le fui cogiendo el tranquillo. Progresaba adecuadamente, como dirían mis profes de primaria.

Pero... ¡MALDITOS PEATONES! Me ponen de los nervios, se te meten delante y parece que les dé igual, parecen confiar ciegamente en que sabes manejar de puta madre la bicicleta, y en mi caso, ¡no es así! Tengo que hacer acrobacias a las que no estoy acostumbrado para no darles, y me fastidia aún más la gente que ve que te acercas peligrosamente a ellos y no se aparta. Parece que quieran que les des para poder quejarse a gusto.

En fin, la jornada tuvo un final accidentado, porque precisamente por estos nervios que me hizo coger un peatón inesperado, me fui contra una palmera. Yo salí ileso, pero a la bici se le desencajó la cadena de la rueda, así que tuve que ir a devolverla, cabizbajo, humillado, con el rabo entre las piernas.

Pero, ¡he cogido el tranquillo! Ahora la cosa es practicar, imagino. A ver si mañana me paso otra vez >.<

viernes, 9 de octubre de 2009

Lubb-dup

Lubb-dup, lubb-dup, lubb-dup.

Se supone que se debe oír eso auscultando el corazón. Se supone...

Lubb-dup, lubb-dup, lubb-dup.

Hasta ahora no me ha hablado el señor corazón con tal claridad.

Lubb-dup, lubb-dup.

Pos nah, lubb-dup será.

jueves, 8 de octubre de 2009

Orange-cinnamon tea

Aquí ando yo, delante de una agradable taza de té con sabor a naranja y canela. Es rico, relajante, y da la impresión de que uno se encuentra en compañía aún estando solo. Es como una rica manta de naranja y canela. No diré la marca, porque si no va a parecer que estoy haciendo una publicidad llena de emoción, como un anuncio de Herbal Essences; pero es bastante rico. Si lo encuentran por ahí, verán que sí.

Endulzado con un poco de miel y un poco de azúcar (para que aunque sea dulce no sepa demasiado a miel de flores), la taza de te me resguarda de... de... de nada en particular, pero siempre viene bien que a uno le abracen, ¿no? Aunque sea de manera alegórica, dándole forma tangible a una agradable mezcla de sabor y aroma.

Aysh... té... naranja y canela... Paridas al abrigo de un aroma.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Magdalenas cafeteras

A veces, las magdalenas tenemos que mojar las penas en el café, y eso hemos hecho, ¿no?

De hecho, parece que uno se anima viendo que las penas que parecen tan grandes, se pueden resumir en tres o cuatro palabras. Si son tan simples de describir, será que son igualmente simples. O bueno, es lo que a uno le gusta pensar, sobre todo cuando se siente bien.

A veces es eso, hace falta un café, algo dulce, y tranquilidad para hablar sin presión, y quizás incluso influye que la otra persona no te hable de lo perfecto que puede ser todo, sino que comprenda por qué estás como estás. Porque a veces es peor el remedio que la enfermedad. Cuando vas a un amigo o una amiga, y ésta sólo te sabe decir que lo que estás diciendo son tonterías, pues te sientes aún peor, porque te dices: "Joder, encima de pasarme esto, me siento excesivamente mal y estoy quedando ante la gente como un idiota.". Y realmente no es así: los problemas de cada uno adquieren la magnitud que el momento y el uno en cuestión le dé. Hasta que uno mismo no sea el que dice lo absurdo que puede ser un problema, éste no va a dejar de serlo.

Y no hablo de magnitudes subjetivas. Es obvio que si yo agrando un problema, sus consecuencias reales van a ser mayores. Me voy a sentir peor, más desganado, más negativo. Pero una vez lo digiero, aunque sea un poco, y las grandes cosas se vuelven fragmentos, la cosa es más fácil de asimilar, y no tendré el mismo peso sobre mis hombros.

Hicieron falta las conversaciones de ayer, vinieron bien. Se agradece hablar sin sentir que estás llorando sobre el hombro de nadie, sino simplemente hablando, describiendo qué ocurre, de la misma manera que describimos las cosas buenas. Después de todo, las cosas malas son parte integral de la vida como las buenas. Si nos distanciamos un poco, vemos que no merecen una mención tan especial, al menos no más especial que sus análogos positivos.

Sea como sea, se agradece ^^

domingo, 4 de octubre de 2009

Total Eclipse of the Heart

Últimamente me siento como en un eclipse, como la canción de Bonnie Tyler. Es como si fuera un poco bipolar: de pronto luz, oscuridad durante un rato, de nuevo luz. Y el eclipse se repite, que es la coña...

En fin, sea como sea, es raro. Ahora mismo tengo como un rato de anhedonia total, en la que todo me da igual porque nada me divierte. Me siento ligeramente idiota cuando pienso en cierta persona que me gusta sin casi conocerlo. Entre otras cosas porque me quedan 2 semanas aquí, ¿qué sentido tendría decirle a quien sea "oye, es que me gustas", si después voy a estar 9 meses de Erasmus? Es como un poco suicida, pero en fin... Ya digo, estoy en un pequeño momento depre, por alguna razón, que se me pasará en un rato en cuanto encuentre algo que me convenza para distraerme.

Buah, era eso, quería actualizar, y bueno, ¿qué otra cosa poner que cómo me siento ahora? Pos eso, no mal, porque no me siento mal, pero sí como... aplanado...

Ya veremos...