Bueno, como dije en el post de ayer, tengo abandonada la criptología médica que tanto éxito parecía tener. Desde que me enfermé poco antes de semana santa, simplemente he tenido la cabeza en otro lado y no he podido ser fiel a mi cita de los lunes. Por ello, a mis lectores, les pido me disculpen.¿Y qué mejor forma de retomar la costumbre cerrando el ciclo de estas últimas dos semanas dedicadas a la rehabilitación como tema central? Allá vamos.
¿Qué significa RHB?
Pues no siempre se usa, pero no es infrecuente verlo así. Como adelanté, es una abreviatura para ReHaBilitación.
Se puede bien referir a la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación, o al servicio al —o desde el— que se remite una interconsulta, un informe, o lo que sea. Por ejemplo, no es nada infrecuente ver interconsultas de COT (Cirugía Ortopédica y Traumatología) a RHB, y viceversa. Que si prótesis, que si ortesis... Por lo que he visto últimamente, existe una curiosa relación amor-odio entre estas dos especialidades (y, por extensión, entre los determinados servicios de cada área hospitalaria).
Puede referirse, sin embargo, y quizás más frecuentemente (aunque tampoco hablo con las pruebas en la mano, es más una impresión vaga y personal), a todas aquellas estrategias terapéuticas destinadas a intentar devolver a un paciente con una determinada discapacidad (secundaria a su enfermedad) a la mayor capacidad funcional que sea posible, ya sea revirtiendo el proceso que ha dañado estructuralmente su organismo o dotándolo de mecanismos para evitar el efecto nocivo e invalidante de su patología. En caso de no poder devolver capacidad funcional al paciente, se intenta evitar la progresión de la enfermedad y adaptarlo lo mejor posible a las circunstancias.
¿Qué importancia tiene la rehabilitación?
La pregunta es casi una perogrullada, ¿no creen? Debemos partir de la base de lo que son la salud y la enfermedad. Definirlas es mucho más difícil de lo que parece, y no me voy a meter ahora en eso en concreto, pero queda claro que el proceso de la enfermedad es el que nos aleja del estado ideal de salud (o no-enfermedad), en el que tenemos la mayor capacidad de adaptación al medio y control de nuestro entorno, y nos acerca a la pérdida total de salud: la muerte.
Una patología puede controlarse o incluso resolverse, pero tanto ella per se como el tratamiento aplicado van a invalidar en mayor o menor grado al que la ha sufrido. Por ejemplo, una persona se fractura un brazo, y debe inmovilizarlo durante un tiempo. Cuando se puede permitir moverlo, seguramente ha perdido fuerza, y si la inmovilización ha sido excesiva, puede haber perdido incluso de manera permanente el rango de movimiento de las articulaciones que no ha movido (en el ejemplo serían fundamentalmetne: hombro, codo y/o muñeca, según lo que se rompiese). Todo aquello que sea reversible, la rehabilitación se encargará de reenternarlo para poder volver a recuperar la funcionalidad. Y lo mismo que digo del sistema locomotor (huesos, músculos, tendones, etcétera), lo digo para el sistema cardiocirculatorio, el respiratorio...
¿Qué clase de enfermedades pueden requerir rehabilitación?
Pues una amplísima gama, por no decir que casi todas podrían llegar a hacer buen uso de la rehabilitación de una u otra manera. Pero prácticamente la mayoría de las lesiones benignas del sistema músculo-esquelético, así como patologías cardiovasculares (infartos de miocardio, o ictus; linfedemas, insuficiencia cardiaca) o respiratorias (EPOC, fibrosis quística...) y por supuesto muchas neurológicas (pinzamientos radiculares —incluyendo la famosa lumbociática—, estiramientos nerviosos, lesiones medulares, y solapándose con las cardiovasculares, los ictus, que después de todo afectan al sistema nervioso central).
Es difícil definir patologías concretas, porque a lo que se dedica la rehabilitación es a la discapacidad. Si una patología, sea cual sea su naturaleza, provoca discapacidad, la rehabilitación está ahí para intentar que no vaya a más y que se pueda recuperar o adaptar al entorno en la medida de lo posible.
¿Qué herramientas se utilizan en rehabilitación?
Pues prácticamente de todo, pero dado que se trata de Medicina Física y Rehabilitación, se usan sobre todo métodos puramente físicos. Después de todo, en esta especialidad, la fisioterapia es una piedra angular, son conceptos indivisibles. Incluye pues de todo: masajes, estiramientos, ondas de choque, corrientes eléctricas, rayos infrarrojos, láser, tablas de ejercicios, hidroterapia (ejercicio dentro del agua).
Y otra parte fundamental es la intervención psico-social que tienen los especialistas en RHB. Son de los médicos que más velan por el concepto del ser humano como ente bio-psico-social que nació en los años 70-80 en Estados Unidos y se extendió rápidamente por el mundo de la medicina. Un paciente que está demasiado desanimado como para poner de su parte seguramente no se recuperará, sufrirá más dolor crónico, etcétera, etcétera. Por otro lado, si la infraestructura social no se cuida, ocurrirá un desastre similar. La sociedad, desde las instituciones oficiales, debe propiciar la mejoría y la adaptación de cualquier persona con discapacidad. De ahí que el sistema sanitario tenga programas de financiación de las ayudas técnicas, ortesis y prótesis que se pueden necesitar, o que disponga ambulancias para quienes tengan dificultades a la movilidad, y demás. Se intenta, también, adaptar no sólo desde el punto meramente técnico, sino en la relación interpersonal. Es importante que una persona, por ejemplo, con lesión medular que lo ha dejado en una silla de ruedas de por vida, sea capaz de trabajar, de relacionarse con otras personas de manera normal, etcétera.
Todo esto hace de la rehabilitación una especialidad bastante generalista y que suele verse involucrada en grupos interdisciplinarios para poder atender de manera integral al paciente que requiere la actuación.
¿A que mola? Eso pensé yo también. Quizás no sea rehabilitador en un futuro, pero seguramente me llevaré bien con ellos, eso lo tengo —creo yo— relativamente claro. En cualquier caso, ya veremos...









