miércoles, 28 de julio de 2010

Mi problema con el dinero


Yo tengo un problema curioso con el dinero.

Los gastos pequeños los hago casi sin mirar, tanto que acaban haciéndose gastos enormes. ¿Cómo es esto? Voy por la calle, veo alguna mierdilla curiosa y digo: "Bah, no es sino X dinero...". Y lo compro. Doy dos pasos y veo otra cosa, y me empiezo a justificar diciendo: "Bah, tampoco es tanto...". Cuando me doy cuenta, vuelvo a casa con un montón de mierdecillas inútiles y baratas, y un dineral menos en la cuenta.

Sin embargo, cuando se trata de gastos grandes de cosas que son útiles y que realmente me gustaría tener, por mucho que pueda permitírmelo en el momento —situación que puede que no vuelva a repetirse en una larga temporada—, y empiezo a sentir una horrible culpabilidad. Siento, casi literalmente, como si al hacerlo parte de mi estómago muriese. El típico "nudo en la boca del estómago" de los nervios, hace su aparición con una intensidad y, sobre todo, una rapidez asombrosas.

Me he permitido un capricho. Y no creo que muera por él. Pero aún me dura el extraño "dolor que no es dolor" en el cardias. Aysh... y con el dinero, ya veremos.

viernes, 23 de julio de 2010

Pequeño regalo

Estaba caminando por la calle de Triana cuando me llamó mi amiga. Estaba cerca, en el Monopol:

¡Fer! Tienes que venir, porque quiero que conozcas a un amigo.

¿Que conozca a un amigo? —le contesté, riéndome y sonrojándome evidentemente en medio del casco antiguo de Las Palmas—. Tú estás loca.

Hazme caso, ¡ven!

Bueno, vale. Estoy al lado, así que no tardo nada —colgué muerto de risa, negando con la cabeza por la locura y la cabezonería de mi amiga, y empecé a ir hacia la Plaza de las Ranas. Decidí pasar por la Peregrina, quizás el escaparate de Moebius tuviera cosas interesantes.

Cuando llegué al callejoncillo, como siempre, mis pies echaron de menos el irregular trazado que los adoquines antiguos y erosionados les obligaban a hacer de sus trayectorias. Si bien era cierto que la reforma que había alisado y embellecido el tramo de la Peregrina era más cómodo, le faltaba ese poco de encanto. No obstante, aquella tienda llena de cómics y libros de rol seguía allí, y era suficiente para que ignorara las exquisitas exigencias de mis recuerdos, tan bohemios como neuróticos.

Pero no llegué a la tienda. Mi caminar se hizo lento cuando alguien llamó mi atención sin decirme nada. Era rubio, de pelo corto. Su cara era blanca, con ese tono de piel algo pálido que siempre hace que la sangre en las mejillas parezcan grandes rosetones. Sus ojos, marrones, me hicieron pensar por un segundo que quizás les vendría mejor un tono azul, pero me insulté cuando me di cuenta de que no estaba teniendo en cuenta que, tuvieran el color que tuvieran sus ojos, su gran tamaño y las enormes y rizadas pestañas que los enmarcaban no podían dejar de gritarme lo guapo que era. Vestía bastante simple: una camiseta azul que caía sobre un torso que agradecí por ser normal, completamente anodino, y no el de un adonis musculado; y unos vaqueros. Me gustaron especialmente los guantes negros con los que protegía sus manos del roce de las ruedas que movían su silla; le daban ese toque que me recordaba a tantos personajes de ficción que llevan guantes sin dedos por mostrar una estética ecléctica, y que siempre me había gustado.

Tú debes de ser Fer —me atacó por sorpresa cuando lo miraba atontado, y yo no sé si me puse rojo, o si palidecí como si muriera.

¿Yo? Esto... sí... ¿Te conozco? —pregunté, y yo no sé si llegué a tartamudear o era mi mente nerviosa la que lo hacía con un eco histérico en mi cabeza.

No, pero estaba en la cafetería y no podía esperar para conocerte. Y me alegro de haberme adelantado y ahorrarme la espera para encontrar a un chico tan guapo —y yo no sé por qué, pero me desperté, con esa agridulce sensación que mezcla la satisfacción de haber soñado algo precioso y la frustración de que el mundo de la vigilia siga tan estable como siempre.

Imagen: Calle de la Peregrina, Las Palmas de Gran Canaria.

lunes, 19 de julio de 2010

He vuelto...

Comenzó como un rumor que oía de lejos cuando mis amigos lo comentaban. Yo intentaba decir que no, que eso no iba conmigo, que no tenía tiempo para esa clase de cosas; y fingía que no oía aquel tamborileo dentro de mí.

Volvía a mi casa y me sentaba ante la pantalla con una ambivalente culpabilidad. Culpable por querer volver, culpable por no sucumbir a mi deseo. Pero tenía la excusa de los exámenes, del monólogo, de los compromisos. Quería volver, pero no quería querer.

El tambor se fue haciendo más y más fuerte, un tambor de guerra, de la guerra que se libraba más allá de la barrera que yo me había impuesto. Finalmente, no pude más, y tuve que caer. Y lo actualicé, y entré de nuevo al World of Warcraft.

¡Sí! ¡He vuelto de nuevo a luchar por la Alianza! Con mis conocimientos de brujería, invoco a los poderes del más allá y a la magia oscura para asistirme en mi lucha contra mis enemigos, y los enemigos de la Alianza, la incansable Horda. Exiliado de mi tierra natal, Gnomeregan, yo, Celedonio de la Orden del Cordero Degollado, traeré la aflicción y el terror de mil demonios sobre nuestros enemigos.

¡Por la Alianza!

Imagen: Yo, Celedonio, con mi esclavo abisario Jhomthak.

sábado, 17 de julio de 2010

Me siento muy friki

La biblioteca de la universidad tiene una cosa buena: el préstamo de verano. Si pides un libro en el periodo de vacaciones, el préstamo no dura la semana que viene durando habitualmente, sino hasta septiembre. En concreto, este año dura hasta el día 17 de septiembre.

Consciente de que la biblioteca empezará a acortar su horario hasta cerrar en la primera quincena de agosto, el otro día que pasé por allí con motivo del examen de Microbiología que hicieron unos amigos míos, saqué libros que me harán falta cuando me ponga en serio a estudiar para septiembre, que vendrá a ser a partir de esta semana que empieza dentro de nada. En concreto uno de Anatomía Patológica y uno de Epidemiología, que supuse que no me vendría del todo mal a pesar de tener apuntes de mis compañeros y esas cosas. El caso es que empecé a leer este último, y el libro me ha parecido tan bien estructurado, tan inteligible, tan enfocado a lo clínico y, por último pero no por ello con menor importancia, con un diseño tan agradable a la vista, que lo estoy leyendo por gusto.

Y por eso me siento friki como pocos. ¡Leo epidemiología clínica por gusto! La asignatura que se hace tan pesada en las clases, ahora me parece muy muy interesante. En fin... se nota que lo de uno no tiene remedio. Me encanta aprender...

En fin, dadas las señales de vida, que hace una semana entera que he estado haciendo de todo menos postear por aquí, me vuelvo a mi apasionada lectura de epidemiología. Y en septiembre, ya veremos...

PD: Diario de ejercicio - No todos los días he ido a caminar/correr de manera específica, pero más de uno en que no lo he hecho, he caminado prácticamente lo mismo o incluso más de lo que habría caminado de haber apartado un rato para bajar al paseo marítimo o al de la playa.

sábado, 10 de julio de 2010

Llevo pantalones de señor


Puede que sea otro de mis amagos no convencidos del todo, pero hoy es uno de esos días en los que me motivo especialmente para hacer algo, por fin, para bajar de peso. Estoy harto de verme gordo en el espejo, cansado de sentir que no hay nada que pueda hacer al respecto, ¡porque es mentira! Aparte, estoy cansado de no poder evitar esa estúpida envidia que da ver a la gente a la que le sacas como 10 grados en la escala del IMC.

En cierto modo, les tengo una envidia terrible a la gente que no tiene que hacer nada para estar flacos. Y no digo la gente que lo quema porque hace deporte, o la gente que tiene una dieta cuidadísima. Me refiero a la gente que ves comerse kilos y kilos de golosinas y porquerías y no engorda, mientras que uno, sin necesidad de atiborrarse a mierda hipercalórica de manera constante, sube y sube y sube.

¿Qué es lo que ha pasado? Que he ido a cambiar mis pantalones. Son una talla 48 (claro, que las tallas son diferentes según a dónde vayas) de Easy Wear, del Corte Inglés. Y claro, no me caben ni en la punta del dedo gordo (por no mencionar otra parte de mi anatomía que, de ser explícitamente nombrada, acabaría con mi reputación de persona decorosa). Lo gracioso es que si bien no acumulo grasa en el trasero, como haría si fuera mujer, sí que acumulo (y una pasada) en los muslos. Por lo que los pantalones que no me sirven no se delatan a sí mismos de manera tardía cuando intentas cerrarlos y ves que necesitas a Hércules para hacerlo, para acabar haciendo que el pantalón sufra una horrible muerte por desmembramiento. No, mis pantalones son francos y directos, desde que suben de la rodilla ya empiezan a decir: "¡Basta!".

Total, que me he ido, a sabiendas de que la 48 es la mayor talla que tienen en la planta de joven (se ve que yo, por estar cual vaca suiza bien cebada, ya no califico como joven), me he tenido que ir a la de caballero, y comprarme dos pantalones, uno de la talla 52, y otro de la 54; que allí se han quedado, temporalmente abandonados, para que les suban el vuelto (le cosan el dobladillo, o como le quieran decir). Y me he frustrado, así que he cumplido una promesa que me había hecho y he dicho: "¡A la planta de deportes!". Con mi cabreo monumental con mis propios malos hábitos, mi poca fuerza de voluntad, y mi metabolismo jodelón, me he comprado una camiseta, un pantalón y unas zapatillas para correr (las zapatillas molan, quizás las use para vestir de calle y todo), todo de caballero, por supuesto, que uno acepta que ya no es joven; y me he propuesto dedicarme a caminarme todo el paseo marítimo de Las Palmas, e ir aumentando el ritmo para correr. Quizás el contar con nuevas adquisiciones, el "voy a estrenar ropita", y el ponerme música para animarme a no pensar "Con lo fácil que es, ¿por qué no estaré ante el ordenador, criando muslos y barriga?" me hagan perseverar algo más de lo que lo he hecho. Espero que el no tener el horario chungo de las clases y las prácticas me haga ir sin la sensación de que estoy perdiendo un tiempo precioso.

Pero no puedo decir: "Cuando empiecen las clases, lo dejo", porque eso sería estúpido. Así que tengo que pensar cuidadosamente cómo organizarme. Si la fuerza me acompaña, las entradas del blog empezarán a venir acompañadas de un pequeño diario de ejercicio y dieta, y sobre todo, lo que consigo con ello. Objetivo: IMC 25, que con mi altura implica 73,5 kg, por lo que tengo que bajar mis buenos 30 kg, aproximadamente, para llegar.

Más que suerte, deséenme fuerza, fuerza de voluntad, y ya veremos...

viernes, 9 de julio de 2010

Adaptarse


Adaptarse es una cosa difícil, de verdad. Hasta junio, no había terminado yo de coger el chip de estudiar a saco. Cuando me vine de mi Erasmus fallido, estuve un par de meses algo fuera de onda, y hubo parciales que se me escaparon. Lo fui cogiendo, y por allá por febrero y marzo estaba la cosa algo más fluida. Sin embargo, a finales de marzo no tuvo a bien el karma que vomitarme encima dos semanas de convelecencia que se empatan con la Semana Santa, con lo que vuelvo a coger el chip de la inactividad, y casi no lo recuperé hasta junio, desfasado con el resto del mundo y un poco harto de todo.

Lo chungo es que ahora que no tengo exámenes hasta septiembre y que puedo tomarme, aunque sea, dos semanitas o así de descanso, me levanto antes de la hora hasta la que podría descansar a gusto, y me levanto con prisas. No se me quitan las prisas: que si esta práctica, que si esta clase, que si no pierdas el tiempo y ve a estudiar, que si no puedes dedicarte a leer una novela porque es perder el tiempo, que no puedo salir por ahí sin la sensación de que hay que volver cuanto antes...

Es bastante agobiante, sobre todo por lo absurdo que es. Y casi me agobia más pensar que puede no quitárseme hasta que vuelva a ponerme con los libros, que como mínimo mínimo tengo que sacarme Anatomía Patológica, el quinto parcial de Fisiología Especial, y Epidemiología General para septiembre. Por suerte, Patología General ha resultado aprobada, es más, ¡con un notable! Lo cierto es que no me cuadra del todo, a no ser que la valoración del profesor de prácticas fuera abrumadoramente positiva, pero bien dice el refrán eso de "A caballo regalado no le mires el diente".

Sea como sea, estoy volviendo a temas a los que no debo volver, no al menos en unos 10-15 días. Tengo que centrarme en pasar de todo, en disfrutar, en vivir un poco las vacaciones. Salir de fiesta, tomar cañitas al aire libre, cantar en el karaoke, ya sea Lady Gaga, Rosana o Bonnie Tyler. ¡Vivir! Que los estudiantes de esto de la medicina poco se nos permite...

Y cuando pasen mis micro-vacaciones, ya veremos...

Imagen: Foto de la playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria.

miércoles, 7 de julio de 2010

Historial Clínico - Junio


Viene algo retrasado, pero no por ello iba a faltar el Historial Clínico de este mes.

De nuevo, gracias a los 363 usuarios que han realizado 567 visitas durante este mes, algo menos que en mayo, pero aún así sorprendentemente muchos.

Y otra vez, la entrada más visitada es la de Criptología Médica dedicada a las alergias medicamentosas. ¡Sigue siendo la primera página que aparece en Google cuando buscas "NAMC"!

Y ahora, lo que todos esperaban, las búsquedas. Este mes han llegado a Ya veremos mediante las siguientes búsquedas:
  • el ganador con tambores y aplausos? (¡Bien! ¡Felicidades!)
  • complejo de castracion+viñetas de mafalda (Curiosa mezcla...)
  • diapositivas de gentegorda (Ay, Dios...)
  • fotos de dominator 2010 (¿Por qué a veces pienso que mi blog aparece en Google como algo que no es?)
  • frases cuando uno esta fastidiado (¡A éste lo contratarán de guionista!)
  • que dejen de criticarme con hechizos faciles de hacer (¡Hala! ¡Ya veremos es una especie de libro de las sombras!)
Y no puedo resistirme a destacar una búsqueda que ya vimos el mes pasado. ¿Qué tiene este blog?
  • meses en catalan abreviados (Amic, continuo sense saber què ha de veure amb el meu blog... Encara no ho has trobat?)

lunes, 5 de julio de 2010

Diagnóstico - SIADH ectópico

Anteayer propuse el caso clínico de una señora con cefaleas, mareos y vómitos. Tanto Miriam, como EC-JPR y Anna, han tenido razón (de hecho, EC-JPR ha ido aún más allá y ha detallado toda la actitud terapéutica).

Efectivamente, la clave está en el sodio. Los niveles normales de natremia están en el intervalo entre 135 y 145 mEq/l, por lo que la paciente, con 116 mEq/L de sodio, tiene una hiponatremia franca, que justifica la clínica neurológica por la que acude: la disminución de la osmolalidad (para los profanos, equivale casi totalmente a la concentración de la sangre), que ha descendido hasta los 274 mOsm/kg; provoca un movimiento de agua desde el espacio intravascular (la sangre) hasta el espacio intracelular. Cuando esto ocurre en las neuronas, éstas se hinchan, es decir, aparece un edema celular, que interfiere con las funciones de estas células.

En la orina llama sobre todo la osmolalidad, que es mayor con respecto a la plasmática, con lo que tenemos una orina hipertónica.

Los niveles normales de hormona tiroidea y TSH obligan a descartar una posible intervención de hipotiroidismo (que puede ser causa de hiponatremia). Con los datos que tenemos, se apunta, efectivamente, hacia el Síndrome de Secreción Inadecuada de ADH (SIADH). Este síndrome consiste en la secreción excesiva de ADH (hormona antidiurética), que se encarga de extraer agua (que no sales) de la orina en las últimas porciones de la nefrona.

Ahora se indica el diagnóstico etiológico de este SIADH, para lo que se realizan las pruebas complementarias de imagen. ¿Por qué se realizan ésas concretamente? Pues tiene que ver con una de las causas relativamente frecuente de este síndrome endocrino y los antecedentes de la paciente. El SIADH se describió por primera vez en pacientes con cáncer de pulmón, y nuestra señora ha sido fumadora, por lo que no parece descabellado. Es todavía más frecuente el carcinoma microcítico broncogénico en el contexto de un SIADH, por lo que es eso lo que se está buscando.

La radiografía no arroja nada concluyente acerca de una masa tumoral en el pulmón, pero la sospecha es suficiente como para realizar una TAC, que suele ser mejor en el diagnóstico de este tipo de patologías. Se añade una TAC de cráneo por dos razones fundamentales: el carcinoma pulmonar tiene una desagradable apetencia por el cerebro, y porque el cáncer de pulmón no es el único tipo de tumor que puede producir un SIADH, sino que podría existir alguno que afectara directamente a la neurohipófisis, que produce la ADH de manera fisiológica.

No obstante, la TAC torácica arroja mucha luz sobre el caso. Y, efectivamente, se realiza una fibrobroncoscopia y una biopsia. Se aprecia la presencia de una masa y el tejido recogido confirma la sospecha de carcinoma microcítico (de células pequeñas) de pulmón, productor de ADH.

Los diagnósticos son, por tanto:
  1. Carcinoma microcítico de pulmón
  2. SIADH ectópico paraneoplásico
Carecemos de datos más exhaustivos del estudio anatomopatológico, y no se puede asegurar nada con certeza sobre el estadío del cáncer, pero de ser cierta la sospecha de EC-JPR (estadío III), si bien no se usaría la cirugía (sólo sería si estuviera muy localizado) sí se debería utilizar la quimioterapia y la radioterapia holocraneal para acabar con posibles metástasis cerebrales (que no se han detecado radiológicamente, como vimos).

Para corregir la hiponatremia, efectivamente, debe hacerse de forma lenta. Esto es tremendamente importante, dado que las células tienden a irse acostumbrando, cambiando su metabolismo para adaptarse a las condiciones adversas. Si se repone de forma rápida, puede provocarse la desmielinización del tejido (pérdida de la envuelta lipídica de los axones de las neuronas que les permite transmitir correctamente el impulso nervioso). Es particularmente destacada en este contexto la mielinolisis central pontina, que puede conllevar parálisis de nervios craneales (afectación del movimiento de los ojos, de la cara, de la deglución, de la masticación, etc...), así como parálisis de las extremidades (hasta la cuadriplejía espástica, por afectación de primera neurona). No existe cura para este cuadro neuropático. Sólo puede intentar limitarse su daño y aliviar los síntomas.

Fuentes:
Wikipedia - http://es.wikipedia.org
MedlinePlus - http://medlineplus.gov/spanish/
Kasper, D. et al; HARRISON, Manual de Medicina, 16ª edición - McGraw Hill
José Luis Pérez Arellano; SISINIO DE CASTRO, Manual de Patología General, 6ª edición - Elsevier Masson
Alicia Conde; CLASE METABOLISMO HIDROSALINO final 2010.ppt
Mapfre, Canal Salud - http://www.mapfre.com/salud/es/general/salud.shtml

domingo, 4 de julio de 2010

¡Soy mayor de edad universalmente!

¡Hoy es mi cumpleaños! ¡Y cumplo 21, lo que significa que soy mayor de edad en absolutamente todos los lugares del mundo occidental (por lo menos)!

Y no puedo decir sino que quiero muchísimo a mis amigos. Yo soy un pesimista y un depre cuando quiero, y cuando me pongo triste me dedico a pensar que estoy solo, que nadie me quiere y esas cosas. Y mis seres queridos no dejan de darle bofetadas a ese estúpido adolescente emo que tengo dentro. De manera especialmente grata, ayer lo hicieron mis amigos, sorprendiéndome con una bien urdida fiesta sorpresa en la playa de la que no me enteré ni siquiera cuando reconocí a lo lejos a un amigo mío sentado en la arena (XDDD). Pensé: "¡Anda! ¡Qué casualidad!". Así que sí, me engañaron como chinos.

Entre los 20 y los 21 he vivido un montón de cosas, y lo digo completamente sorprendido cuando hago una retrospectiva. Me fui de Erasmus, aunque tuviera que volverme a las tres semanas, abrí este blog y gracias a él he conocido a mucha gente y, sobre todo, he aprendido un montón. He tenido culebrones amorosos para dar y regalar (casi todos acabando mal para mí, pero oye, al menos tengo movimiento en esa esfera de mi vida). También he confirmado, sin lugar a dudas, que mi vocación es la medicina; y estoy completamente seguro de que quiero terminar esta carrera y dedicarme profesionalmente a ella. Esto, comparado con el BlackZack de hace unos tres años, que no sabía ni para dónde mirar, es un gran paso. Y he ampliado mi círculo de amigos hasta el punto de que ayer había un círculo suuuuupergrande en la arena de la playa de Las Canteras cantándome el Cumpleaños Feliz.

Gracias a todos mis amigos. Por trillado que suene, me da igual: los quiero muchísimo, y me siento tan afortunado de tenerlos a mi lado que me cuesta contener la lagrimilla.

Y ahora, otro momento que todos esperaban. El ganador del último Pasapalabra, dedicado a la psicopatología. Aunque en este caso es ganadora, y no es otra que Seishi. ¡¡Felicidades!! Ya sabes, me puedes pedir que exponga algún tema, que explique algún término arcano de la medicina en Criptología Médica, o lo que sea que te gustaría ver en Ya veremos.

sábado, 3 de julio de 2010

Mujer de 67 años con cefalea

Una mujer de 67 años, con antecedentes patológicos de hipertensión arterial, dislipemia y úlcera duodenal, fumadora desde los 21 años; acude a urgencias por cefaleas de 15 días de evolución, ocasionalmente nocturnas, que alivian con analgésicos. En los últimos días han aparecido náuseas y vómitos alimentarios, que motivan la visita al servicio de urgencias.

En la exploración física se objetivan una tensión arterial de 140/80, frecuencia cardiaca de 60 lpm, frecuencia respiratoria de 15 rpm. Está afebril y no presenta otras características de interés.

Se realiza un hemograma que resulta normal, así como una bioquímica sanguínea que arroja niveles fisiológicos de glucosa, urea, creatinina y triglicéridos. Presenta natremia de 116 mEq/L y potasemia de 3,5 mEq/L. La TSH y la T4 libre están dentro de los valores normales. La osmolalidad es de 250 mOsm/kg.

Se realiza también un urianálisis: Na = 65 mEq/L; Osmolalidad = 427 mOsm/kg.

Se solicitan además una radiografía de tórax —que resulta carente de hallazgos patológicos (dice la presentación de mi profesora, aunque ese nivel hidroaéreo como que no cuadra (¡gracias por apuntarlo, Álex, que yo sólo hice el copy-paste! Mea culpa...)—, una TAC de cráneo —también sin hallazgos— y una TAC torácica en la que se objetiva una masa en el pulmón izquierdo.

-------------------

¡Hey! Éste es el caso que encontré en mis apuntes. No sé si para todo el mundo, pero para quien lo tiene fresco, es bastante sencillito. Para ver las imágenes, pinchen en los enlaces (¡Háganlo, que me pegué mi ratito ocultando todos los datos personales de la paciente real y hasta los médicos! Que no se diga que yo voy por ahí violando privacidades.) Y ahora, un par de preguntas para los valientes a los que les gusten los casos.
  1. Sospecha diagnóstica (dos, probablemente).
  2. Actitud para confirmarlo.
¡Mañana, entrada de cumpleaños y el ganador del Pasapalabra!

El caso forma parte de las diapositivas de clase de la Dra. A. Conde, profesora de Patología General en la ULPGC.

viernes, 2 de julio de 2010

El último examen

¡Por fin he terminado esta horrible etapa que es la convocatoria de junio, con el famoso examen de Patología General! Y aunque este examen no haya salido como yo quería que saliese (que quizás y todo, y saque más de un 7, como me exigía el profesor que puso preguntas en el examen que nada tienen que ver con lo que habíamos dado), acabo tercero con tranquilidad y buenas noticias —digo que acabo tercero, porque dado que la convocatoria de septiembre coincide con el comienzo de las clases de cuarto...

Las buenas noticias son las notas de un par de asignaturas, sobre todo aquellas de las que no estaba tan seguro, como Fundamentos de Cirugía, que he aprobado felizmente con un notable mayor de lo que yo pensaba. Principios de Medicina Fïsica y Rehabilitación ha sido otro notable, y me quedo sobre todo con las palabras de la profesora "Has sido un delegado ejemplar". Sí, me gusta presumir, ¿qué pasa? Y sobre todo me halaga porque viene de una de las pocas profesoras que he conocido que puedo denominar verdaderamente una profesional de la docencia, porque enseña, explica y motiva. Y la temida Fisiología Especial, ese monstruo de más de 28 creditazos, si bien no la tengo aprobada en junio, ha salido mucho mejor de lo esperado: presentándome a cuatro parciales habiéndome preparado sólo dos, la flauta ha sonado misteriosamente y he aprobado tres. ¡Benditos sean mi memoria inconsciente y el azar, porque sólo me queda un parcial al que presentarme en septiembre!

Donde no me ha ido tan bien es en Psicología Médica y Psicopatología. El parcial que supuestamente mejor me sabía, a cuyas clases fui casi sin excepción, participando en todas y cada una de ellas con toda la motivación del mundo, está suspendido. Por suerte (por decir algo), me aprobado la asignatura, pero dado que han tenido que hacerlo con un parcial suspendido de por medio, a pesar de que la media se acercara al 6, me han dejado con un 5 raspado. En cualquier caso, habría sido un aprobado, pero me fastidia, más aún porque la misma profesora que tanto alababa mi participación me ha dicho "Y no te voy a contar la asistencia por esto de tener que haberte tenido que subir a un 5". Vamos, que como soy idiota, tengo que arrodillarme y aceptar que todo el trabajo que hice para su asignatura, es más, para su parte de la asignatura; no vale de absolutamente nada. No es que yo quiera tener una notaza, si los exámenes no me han salido tan bien, pues mira tú; pero que me diga que he trabajado en vano con tanta ligereza me ha parecido hasta irrespetuoso hacia mi dedicación.

Y en fin, no quiero ni pensar en lo que queda para septiembre (Microbiología y Parasitología Médicas, Farmacología General, Anatomía Patológica General, Epidemiología General y Demografía Sanitaria...). En cualquier caso, habrá que ponerse a estudiar. Éste será un verano dedicado a resarcir los pecados, sobre todo de omisión, que me han llevado a tener tantas cosas pendientes. Y el año que viene, por fin, el segundo ciclo, las prácticas "de verdad" (más de verdad que las de tercero, al menos), y los exámenes con casos clínicos, que como que me atraen algo más que tanto test, test, test.

Tranquilidad, paciencia, y ya veremos...

PD: Mañana, quizás, un caso clínico que vi en mis apuntes.
PDD: Y pasado, ¡es mi cumple! Ay, Dios, que me hago mayor de edad en todos los países (21) O_O