domingo, 28 de noviembre de 2010

Pasapalabra - Ginecología y Obstetricia


¡Y por fin volvemos con un Pasapalabra, aprovechando que he terminado las largas y provechosas prácticas de Ginecología y Obstetricia! Si las reglas ya no están tan frescas, o el que lee ahora es nuevo, lo recuerdo un poco. Las respuestas las deben mandar, preferentemente, a la dirección de email que aparece abajo del todo del blog, o en su defecto, en los comentarios, pero eso puede estar regalando respuestas a los demás. No obstante, cada cual como quiera. Cada letra tiene un color, y eso se debe a la dificultad relativa que tiene cada una de las palabras para quien no tiene relación con la medicina. Las rojas dan 3 puntos, las amarillas dan 2 puntos y las verdes dan 1 punto (no se ven los colores, no sé por qué, pero bueno, ya irán viendo la dificultad conforme vayan contestando).

Dentro de un par de días, haré un recuento, y quien más puntos haya conseguido será el ganador, que puede pedir algo para publicar en Ya veremos.

¡Vamos allá!

A - Pérdida de un embrión o feto antes de la semana 20 de embarazo.
B - Inflamación de las glándulas vestibulares mayores.
C - Periodo de transición que se prolonga durante años, antes y después de la menopausia, como consecuencia del agotamiento ovárico, asociado a una disminución en la producción de estrógenos.
D - Dolor durante las relaciones sexuales.
E - Hormonas sexuales producidas fundamentalmente en los ovarios, así como en la placenta, la corteza suprarrenal y los testículos.
F - Tumor benigno nodular frecuente en la mama.
G - Hormonas con las propiedades de la progesterona, la hormona del cuerpo lúteo y la segunda fase del ciclo ovárico.
H - Colección de sangre en una o las dos trompas.
I - Introducción de semen en el tracto genital de la mujer por medios distintos al coito.
L - Exceso de flujo o secreción vaginal.
M - Última menstruación.
N - Mujer que no ha dado a luz nunca.
O - Disminución del líquido amniótico por debajo de 100 ml.
P - Gestosis. Estado patológico condicionado por el embarazo que se caracteriza por hipertensión diagnosticada más allá de la semana 20, edemas y albuminuria (pérdida de proteínas por orina).
Contiene la Q - Primera menstruación.
R - Enfermedad vírica, generalmente de poca gravedad, excepto en gestantes en las primeras semanas de embarazo, puesto que puede provocar abortos o malformaciones graves en el feto.
S - Extirpación de una trompa uterina (o de Falopio).
T - Obstetricia. Especialidad médica que se ocupa de embarazos y partos.
U - Matriz. Órgano muscular piriforme entre recto y vejiga cuya misión es recibir y mantener el embarazo.
V - Untosidad sebácea en la piel del recién nacido.
Contiene la X - Parte más externa del cuello uterino, que está tapizada por una mucosa de características similares a la mucosa vaginal.

¡A ver qué tal se les da! Esta vez está equilibrado, la dificultad está justo en la mitad.

Ya veremos

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Motivos de consulta?


Las historias clínicas son una de esas cosas en las que se cumple el dicho que dice que "todo maestrillo tiene su librillo". Cada uno hace las cosas como más cómodo se siente haciéndolas. Sin embargo, hay cosas que tienen que estar recogidas, sí o sí. Una de las principales, de hecho, lo primero que debe constar siempre en toda historia clínica, es lo que se conoce como motivo de consulta, valga la redundancia, aquello que motiva que el paciente acuda a consultar. Como cualquier mortal puede deducir, pueden ser muy diversos; aún así, debe tratarse de un concepto corto y claro, frecuentemente el síntoma cardinal del cuadro con el que viene el paciente. Obviamente, la estrella aquí es el dolor: y es que esté donde esté, venga de donde venga, más o menos intenso, es una señal universal de que algo no va bien, y se define como algo emocionalmente desagradable en cualquiera de sus manifestaciones, por lo que motiva siempre a buscar ayuda.

No obstante, una de las funciones que tiene el motivo de consulta es orientar un poco al médico sobre por dónde van los derroteros. Si el motivo de consulta es un dolor abdominal, es poco probable que nos encontremos ante una artritis de la rodilla o una neumonía, y si hay vértigos, pues podemos empezar a pensar en el oído. También ayuda a determinar, con cierto grado de fiabilidad, si la consulta es urgente o no. No es lo mismo que haya un vómito alimentario a que haya un vómito de sangre (hematemesis).

Y en el servicio de urgencias ginecológicas se ven cosas bastante curiosas. Al parecer, toda patología, sea la que sea, que ocurra en una embarazada, acaba en la puerta de urgencias ginecológicas. Pero no sólo que vengan por iniciativa propia, que también lo hacen, sino que hay algunas referidas por sus médicos de cabecera por las cosas más banales y, sobre todo, fácilmente investigables en Atención Primaria.

Mis preferidos:
  • Vaginitis: la vaginitis, ciertamente, es patología ginecológica, pero no suele revestir ninguna gravedad ni requerir conocimientos sumamente especializados. Es sumamente raro que pase de ser un cuadro banal, aunque molesto, y no hay prisa alguna. El médico de cabecera debería poder explorar y diagnosticar estas patologías, pautar un tratamiento y, en caso de que parezca resistente al tratamiento, hacer un sencillo exudado vaginal.
  • "Referida de Centro de Salud por ITU de repetición": Las comillas están ahí porque cito textualmente. Tal y como deja deducir ese motivo de consulta, ninguna de esas infecciones del tracto urinario eran graves, y lo único que motivó la derivación a urgencias fue que se estaban repitiendo. Tan simple como un urocultivo en Atención Primaria para determinar el germen. A última instancia, a Consultas Externas de Ginecología, ¿no?
Y sin duda, el mejor de todos:
  • Estreñimiento (en una embarazada): Las mujeres tienen tendencia al estreñimiento, las embarazadas todavía más. ¿Qué hace esta mujer en urgencias? Es más, ¿qué hace en cualquier centro de salud, cuando en las farmacias hay unos preciosos microenemas que se dan sin receta médica? Cuando esta señora ha ido a su tocólogo o su matrona, ¿no le dicen cuáles son las posibles alteraciones fisiológicas que podrá experimentar durante su embarazo?
El sistema sanitario que tenemos en España se basa fundamentalmente en la fuerza de la Atención Primaria, pero si los usuarios del sistema no saben que deben confiar en su médico de familia, o si los profesionales se dedican a echar balones afuera, sólo tenemos puestos de trabajo ocupados por gente que evita que otras personas, con mejor preparación y disposición de actuar como un médico de Atención Primaria. Pero en fin, también es cosa de la formación universitaria que recibimos los que queremos ser médicos, aunque ése es un tema aparte al que volveré pronto...

Mientras tanto, en urgencias ginecológicas, ya veremos...

lunes, 15 de noviembre de 2010

Mi cuarto de boca duerme


Nuestros progenitores dejan siempre una herencia dentro del núcleo de todas nuestras células, nuestra dotación genética, que define cómo somos de fábrica, cuáles son nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Esa información, nuestro genotipo, es el patrón en base al cual se va formando ese bichito que se ve en las ecografías de nuestras madres embarazadas, que a fin de cuentas, no deja de ser una especie de lienzo con una forma determinada, sobre el cual se plasma la influencia innegable del ambiente para dar forma a nuestro fenotipo.

Sin embargo, y por muy influyente que sea el medio en el que nos movemos durante nuestro desarrollo biopsicosocial, hay cosas que no puede alterar, y en las que nuestro genotipo demuestra la fortaleza que tiene, ésa que nos define como especie, y dentro de la misma, como miembros de un linaje familiar; lo que da razón a ese dicho que reza "De tal palo, tal astilla."
Y precisamente astillas es lo que mis piezas dentales parecen querer ser con un ansia que supera cualquier estrategia de higiene dental. Desde el momento en el que algún pequeño organismo encuentra un punto débil, un día en el que no tengo acceso a mi cepillo, o simple y llanamente un recoveco para el que la limpieza no es sino una leyenda urbana, comienza un proceso de destrucción que se asemeja a las reacciones en cadena que sufren los átomos radiactivos. Y poco a poco, llega el momento en el que la inflamación me ataca al nervio, ese fantástico nervio alveolar, rama del mandibular o del maxilar, según donde miremos, ambas dos ramas del trigémino o V par craneal. El nervio trigémino es uno de mis amigos más queridos. Por mi historia de dolores dentales, he sido capaz de saberme muy bien su anatomía, porque si bien empieza a irritarse localmente, poco a poco el dolor de la inflamación de la pulpa pasa a ser un dolor neuropático que recorre absolutamente todo el territorio al que llegan las ramas del ganglio antiguamente llamado de Gasser, como una revolución sensitiva que me hace llorar por los rincones rogando un cóctel de ibuprofeno y gabapentina.

Así que hoy, después de dos noches sin dormir prácticamente nada, he dicho que no a las prácticas y he ido a la clínica dental que hay cerca de mi casa. Por suerte, en una hora me han podido atender, y ahora mismo estoy anestesiado hasta puntos insospechables —creo que conté seis jeringas, tres de las cuales fueron directas a la pulpa—, con las comisuras de mi boca apuntando hacia lados distintos y una sonrisa asimétrica, así como un dolor tremendo en mi bolsillo que dudo que nadie pueda anestesiarme.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Luchando con la Farma

Abro los apuntes y, como quien hubiera tomado pequeñas dosis de acetilcolina, me aparece una taquicardia refleja, ¡es Farma! Pero no para, y es cada vez mayor, ¿no me estarán colando anfetaminas sin darme cuenta? La ansiedad me puede, y me planteo el alprazolam, y me veo en el dilema entre la dependencia y el ser consumido por la ansiedad y el pánico. Más miedo me da el pensar que quizás empeore con el rebote al dejarlas. Me entra un dolor de estómago tremendo, como un espasmo, y corro a por butilescopolamina y, por si acaso se me ulcere, una poca de omeprazol, lansoprazol, pantoprazol o esomeprazol.

No puedo más, necesito un cóctel de etomidato, ketamina y propofol, y que me cambien el aire acondicionado por halotano, u óxido nítrico y así me río un rato antes de dormir para que me despierten al mes. Pero la perspectiva de que el mundo continúe sin que yo lo sepa me quita el hambre, me quita el sueño y las ganas de seguir, ¿no será hora de la fluoxetina?

En fin, mejor me pongo a estudiar y me dejo de chorradas. Les dejo al menos con una canción que les hará ver en qué berenjenal me meto (a los que no lo sepan ya, claro).


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lo que no me gusta de mi carrera


No me gusta no tener tiempo para el blog.

No me gusta llegar a mi casa con más ganas de entrar en coma que de hacer cosas divertidas.

No me gusta deprimirme hablando de cáncer, abortos y enfermedades intratables.

No me gustan los casos clínicos que acaban con un diagnóstico de "cajón de sastre" (Estúpida hemorragia uterina disfuncional ¬¬).

No me gusta ir a prácticas para sentirme como si molestara.

No me gusta no haber hecho una historia clínica en lo que llevo de tercero y cuarto.

No me gusta que más de un compañero mío crea que soy una especie de Superman que puede acordarse de absolutamente todo y a tiempo.

No me gustan los profesores que cambian cosas a última hora, que te dicen una cosa y luego otra, o que no responden cuando necesitas hablar con ellos urgentemente.

Quizás soy muy tiquismiquis.

PD: A pesar de todo, me gusta mucho Gine, pero hoy estoy de mal humor XD