viernes, 24 de diciembre de 2010

Una larga historia


1 de septiembre de 2009 - Paciente varón de 20 años acude a la consulta de atención primaria. Su médico de familia sospecha un síndrome de intestino irritable (SII), pero para quedarse tranquilo, lo remite al especialista en gastroenterología. Dado que era posible que, por irse de Erasmus, no estuviera siquiera en el país para un par de meses después, la cita se pide como preferente. Se da para el 3 de septiembre de 2010.

3 de septiembre de 2010 - Un año y dos días después, el paciente, ahora de 21 años, llega a la consulta externa de gastroenterología en su hospital de referencia. La especialista que lo atiende opina igualmente que se trata con casi total seguridad de un SII, pero está obligada a descartar otros procesos e indica la realización de una analítica completa para descartar patología tiroidea, enfermedad celiaca o enfermedad inflamatoria, entre otras. Indica asimismo un enema opaco, también en busca de pruebas de presencia o ausencia de organicidad. Se le recomienda un suplemento dietético de fibra y unos probióticos, no cubiertos por la Seguridad Social.

22 de noviembre de 2010 - El paciente acude a que le sea extraída la sangre.

25 de noviembre de 2010 - El paciente acude al servicio de radiología para que le sea hecha la prueba de imagen, pero como nadie le había facilitado el papel con las instrucciones para la preparación previa a la prueba, no es posible hacerla.

17 de diciembre de 2010 - El paciente vuelve a la consulta de su gastroenteróloga y, a pesar de no contar con la imagen radiológica, la absoluta normalidad de las pruebas de laboratorio la hace descartar completamente cualquier proceso que no sea puramente funcional. El paciente queda con diagnóstico de síndrome del intestino irritable. Se le da una dieta que debe realizar si se encuentra en un episodio diarreico, y se le recomienda un antiespasmódico para las mismas circunstancias.

24 de diciembre de 2010 - El paciente acude a su consulta de atención primaria para entregar la nota informativa de la gastroenteróloga a su médico de familia, que no está, así que, en su defecto, a la sustituta correspondiente.

-------------------

Y así, un proceso diagnóstico de una enfermedad bastante sencilla, tarda 479 días. ¿Será que soy yo el paciente o es mucho?

viernes, 10 de diciembre de 2010

La sombra del Somberero


En su anterior visita al País de los Cirujanos, ésa que hizo a través de la madriguera del conejo blanco con pijama verde, BlackZack conoció a bastantes personajes curiosos, como la Reina de Corazones, el Rey de Corazones, el Duque, la Liebre de Marzo y un curioso Somberero que no pasó de anecdótico en aquella ocasión. Sin embargo, en esta nueva visita a través del espejo, el Sombrerero ha pasado a ser el guía de BlackZack por los pormenores del enigmático y cada vez más familiar País de los Cirujanos.

Hoy, después de una de las acostumbradas sesiones, en las que se ve que la política y la diplomacia no es lo que mejor llevan en el País de los Cirujanos; el Somberero llevó a BlackZack a su pequeño habitáculo, con mesa y sillas para los visitantes, y una camilla incluso, puesto que sin estas cosas no podría ningún habitante del País de los Cirujanos realizar las labores que todos y cada uno de ellos deben realizar. ¿Qué cirujanos serían si no?

Y le preguntó mucho a BlackZack, y algunas cosas supo responder, puesto que esta vez iba más preparado que la anterior. De algo le sirvieron su anterior visita y sus estudios acerca de las rarezas que no son rarezas en ese país sino algo bien común. Y se decidió que la semana que viene, BlackZack sería la sombra del Sombrerero. Y entonces no le quedó duda alguna a BlackZack que aprendería realmente sobre el arte vernáculo de la extraña nación en la que se encontraba una vez más.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Arte en la madriguera


De nuevo en el País de los Cirujanos, BlackZack hizo un notable descubrimiento, y es que alguna de las tantas habitantes de aquel curioso país, presumiblemente una de las cirujanas azules, tenía un don para el arte.

Los papeluchos y documentos son una flora más que frecuente en el País de los Cirujanos, casi tanto como los naipes franceses en el jardín que visitó una amiga de BlackZack que tenía Alicia por nombre. Estos legajos llenos de letras ilegibles, firmas orgullosas y sellos inertes cuentan las historias de los que, a veces una única vez y otras de manera esporádica y más asidua cada vez, tienen que visitar el País de los Cirujanos para que estos hagan lo suyo y encuentren qué hay mal y remienden lo que haya de ser remendado y dejen de remendar lo que debe dejarse de remendar. Pues fue, clandestino, en uno de estos papiros, que BlackZack encontró un dibujo explicando uno de los tantos procedimientos que llevan a cabo los orgullosos habitantes de esta pintoresca, peregrina y particular nación, explicando qué había ido mal, y qué había habido que remendar, qué había sido mal remendado anteriormente, y qué hubo de ser dejado de remendar.

Parece que las artes manuales son la cosa de estos que los italianos, quizás en un símil con un poderoso taumaturgo, llaman chirurgo.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Ganador del Pasapalabra de Ginecología y Obstetricia


Bueno, esta vez la participación ha sido poquita, ¿eh? Pero bueno, la verdad es que los tres participantes han sido bastante bastante buenos, puesto que la cosa no ha estado muy dispar entre ellos. Sin embargo, hay un claro ganador, que es

Ramsés

¡¡Felicidades!! ¡Muchas gracias por participar y muchas felicidades por haber ganado! Se nota que tienes la Gine fresca, ¿eh? Pues ya sabes, puedes mandarme por email (o de la forma que quieras) un tema sobre el que te gustaría que hiciera un monográfico en Ya veremos.

A Emilienko y nebulina, muchas gracias por participar.